¿Por qué es conveniente la actividad física?
Porque ayuda a controlar factores que favorecen el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. De esta manera, el ejercicio contribuye a reducir su presión arterial (en caso de hipertensión) y sus niveles de colesterol, así como a prevenir la enfermedad cardíaca, el ataque cerebral, la diabetes, la obesidad y la osteoporosis. También ayuda a manejar el estrés, relajarse y dormir mejor, a dejar de fumar (en las personas que están intentando hacerlo) y a mejorar el control del peso corporal cuando se combina con una alimentación equilibrada.
Numerosos trabajos demuestran la efectividad de la actividad física regular en el tratamiento de la hipertensión. Desde hace más de dos décadas, se sabe que el ejercicio físico (especialmente el dinámico aeróbico, aunque en menor cantidad también el estático) disminuye la presión arterial sistólica (la máxima) entre 10 y 12 mm Hg (Mercurio) y la diastólica (la mínima) en 5-7 mm Hg (Mercurio), si se hacen sesiones de 30 o 40 minutos diarios. No obstante, recuerde que si usted está iniciando un programa de ejercicios lo más recomendable es realizar la actividad de forma progresiva, sin excederse.
Si hace mucho que usted no hace ejercicio, o si ya tiene una edad avanzada, debe comenzar un entrenamiento aeróbico gradual. Empiece con cerca de 5-10 minutos de actividad aeróbica de bajo impacto día por medio, y vaya incrementando de a poco, hasta llegar finalmente a los 45 minutos por día, entre 3 y 4 veces por semana. Para prevenir las enfermedades cardíacas, la frecuencia de los ejercicios puede ser más importante que su duración. Para iniciar la actividad física regular, puede dividirla en sesiones de corta duración (por ejemplo, 3 sesiones diarias de 10 minutos cada una, luego 3 sesiones diarias de 20 minutos cada una, etc.).
El objetivo de mejorar la salud se logrará con la continuidad del ejercicio regular. Por lo tanto, no es recomendable excederse en el esfuerzo realizado. Con una actividad regular continuada, gradualmente se alcanzarán los objetivos de mayor tiempo de duración de las sesiones, evitando el riesgo de lesiones. Se ha demostrado que, en personas con hipertensión, el ejercicio crónico (es decir, el que se lleva a cabo por repetición de las sesiones de entrenamiento) disminuye más o menos acentuadamente las cifras de presión.También reduce en un 23% la tasa de muertes por causas cardiovasculares. consulte a su medico antes de iniciar cualquier actividad fisica.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario